Es el plazo que puso la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, apuntando que este objetivo pasa por elevar la producción armamentística en el continente a través de compras conjuntas de material europeo
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha señalado este martes el año 2030 como plazo para que Europa sea capaz de defenderse militarmente, apuntando que este objetivo pasa por elevar la producción armamentística en el continente a través de compras conjuntas de material europeo y abriéndose a que la Comisión Europea aplique medidas de simplificación para reforzar la base industrial europea.
En pleno debate sobre reforzar la Defensa europea y relanzar la industria militar en el continente, Von der Leyen ha afirmado desde Dinamarca que para el año 2030 Europa tiene que haber culminado el proceso de rearme y contar con la base industrial y la coordinación necesaria en las compras militares para abastecer las necesidades europeas en materia de seguridad.
Después de las medidas de emergencia puestas sobre la mesa por Bruselas para disparar el gasto militar, la jefa del Ejecutivo ha ido un paso más allá señalado a que en cinco años Europa cuente con los medios militares para tener una “disuasión creíble”.
“Para estar preparados para 2030, tenemos que movernos ya. Y ahí es donde entra en juego la UE”, ha indicado la presidenta comunitaria. Si bien ha reconocido que los Estados miembros seguirán siendo “siempre” responsables de sus propias tropas, desde la doctrina militar hasta el despliegue, y de la definición de las necesidades de sus fuerzas armadas, a su juicio, hace falta dar pasos a escala europea para lograr que Europa sea autónoma militarmente y logre esa postura de Defensa reforzada.
La dirigente comunitaria ha insistido en que Europa se enfrenta a una elección fundamental sobre su futuro. “¿Seguimos reaccionando ante cada reto de forma gradual y cautelosa? ¿O estamos dispuestos para aprovechar esta oportunidad de construir una Europa más segura?”, ha reflexionado, subrayando que los 27 deben dejar atrás la idea de que el gasto en defensa debía aumentarse en épocas de crisis pero reducirse en tiempos de paz.